Plan Pastoral

Introducción

No valoramos suficientemente el trato cercano y amigable que los pastores debemos mostrar hacia los fieles. Ocupaciones periféricas o necesidades urgentes nos hacen perder de vista aspectos básicos de la pastoral como: presencia para atender a los propios fieles, celebración digna de los sacramentos, meditación sencilla de la Palabra, fomentar la centralidad eucarística de toda acción evangelizadora, espacios de acogida para los grupos, formación de la propia comunidad a través de la predicación y seguimiento cuidadoso de la maduración de los agentes para acciones específicas. Clarificar el trabajo básico de una parroquia ayudará a los pastores y a los fieles comprometidos en la aplicación de los recursos, humanos y materiales, de acuerdo con las prioridades, para las acciones pastorales que no pueden estar ausentes. Hay que evitar caer en una "pastoral de eventos y show", que mantiene a todos ocupados, pero que sólo genera acciones aisladas que no conducen a un proceso evangelizador y transformador de la vida cristiana. La definición en los programas de la pastoral parroquial y la consolidación de un grupo significativo de agentes, sustentados por el Consejo de Pastoral, serán elementos que hagan posible el crecimiento orgánico de la comunidad parroquial.

La maduración de una comunidad cristiana que emprende el proceso de evangelización, proclamando el primer anuncio, acompañando los procesos de formación, iniciación y reiniciación cristiana, ofreciendo la catequesis adecuada a los distintos grupos de la comunidad, desemboca siempre en el apostolado. Este caminar pide a la comunidad discernir y madurar los diferentes carismas sembrados por el Espíritu, encauzándolos a los diversos servicios que respondan a las necesidades existentes. Siempre es saludable favorecer la participación de un número mayor de miembros de la comunidad, otorgándoles oficialmente responsabilidades definidas y estables. Quien ejerce algunos de estos servicios, madura su adhesión a Cristo, colaborando en el fortalecimiento de la Iglesia. Los carismas tienen un camino de desarrollo en las diversas agrupaciones o movimientos laicales. La presencia de estos grupos es riqueza para la comunidad eclesial. En la parroquia debe existir un reconocimiento y apoyo a las organizaciones laicales para que su patrimonio espiritual y pastoral se complemente con los otros carismas presentes en la comunidad parroquial al servicio de la evangelización. La oración en común y el diálogo sobre el contenido del plan pastoral diocesano son medios de acercamiento para lograr un trabajo de conjunto.

Objetivos

Objetivo Ideal:
“A partir de la realidad que vivimos, ser auténticos seguidores de Cristo comprometidos en lograr en nuestra Parroquia una Iglesia servidora del Reino, que viva la comunión y sea fermento de una sociedad justa, consciente y participativa”.
Objetvivo General:
“Ser una Parroquia articulada, con agentes más capacitados, para promover la vivencia y celebración del Evangelio en las familias y la vida comunitaria en general, con una atención especial a los jóvenes y ser promotores de organizaciones populares y de esta manera construir una sociedad más justa”.

Lineas de Acción Prioritarias

    1. Evangelización integral. Oficializar y consolidar el proceso evangelizador en su etapa misionera, de primer anuncio y de reiniciación cristiana, que debemos vivir en nuestra Parroquia.
    1. Promover el trabajo organizado en todas las actividades Parroquiales.
    1. Reforzar la formación de los agentes, como el eje operativo de las tareas pastorales.
    1. Intensificación del trabajo sectorial y de comunidad, estableciendo una mejor organización funcional sectorizada.
    1. Atención a los matrimonios, jóvenes y alejados mediante planes y estrategias definidos, a través de nuestros servicios pastorales.